El queretano San Román cuajó una gran faena al tercer toro de Boquilla del Carmen, que recibió arrastre lento, ejemplar al que a la postre le cortó las dos orejas, en tanto que brilló el arte de Emilio de Justo y la raza de Diego Silveti, a lo largo de una interesante corrida.
Diego San Román, apostó muy fuerte desde que el toro llamado «Suertudo», número 54 de 465 kilos que a la postre recibió arrastre lento, saltó al ruedo en tercer lugar del orden de lidia. Lo recibió con dos faroles de rodillas y un quite por chicuelinas.
Inició la faena de muleta con un péndulo. A partir de ahí le dio mucha distancia para dejarlo lucir y hacer una gran faena en la que aprovechó la fijeza y recorrido del astado al hilvanar pases de trazo largo y mano muy baja. Por el pitón izquierdo también lucieron sus muletazos. Rubricó con una estocada hasta la empuñadura y fue premiado con dos merecidos apéndices.
Realizó una lidia con inteligencia y calidad al sexto toro de Boquilla del Carmen, con 485 kilos, de nombre «Correctivas» que tuvo un buen inicio pero que buscaba irse a tablas, situación que San Román no permitió que sucediera al hacerlo volver a embestir en el tercio.
En todo momento lo toreó con suavidad, a media altura, para redondear una faena de esfuerzos pero con tandas de buen gusto. Tuvo petición de oreja que no fue concedida, pero, a cambio, dió una aclamada vuelta al ruedo y junto con su cuadrilla salió del ruedo en una calesa, como se acostumbra en este coso mexiquense.
Abrió la corrida Emilio de Justo ante «Amigo», de 460 kilos, número 32, que contó con nobleza y recorrido, el diestro español se entregó en artísticos lances de recibo y remató con una media que fue una pintura. Realizó una faena muleteril con tandas en las que fue acortando el terreno, hasta terminar toreado muy ceñido en cada pase para conectar con el tendido. Tenía ganada una oreja, sin embargo, terminó con una estocada trasera de efecto suficiente para que el toro doblara, pero, perdió el trofeo.
Con el cuarto toro, bautizado como «Joyerito», número 78, con 470 kilos, el torero peninsular derrochó voluntad para hilvanar pases de valía ante un ejemplar de menores cualidades que las de sus hermanos de dehesa, con lo que mantuvo al público imantado a su muleta. Concluyó de un pinchazo arriba y una estocada entera.
La menor fortuna en el sorteo fue para Diego Silveti que enfrentó al segundo toro bis, ya que el titular se rompió un pitón al rematar en tablas, éste que saltó al ruedo se llamó «Escultor», número 20 con 470 kilos. Silveti lo cuidó mucho desde la salida porque tenía poca fuerza y prácticamente, lo pasó inédito al picador, quien apenas señaló una vara. Diego con la muleta requirió de paciencia y constancia para generar las embestidas que el burel regateó y pronto terminó aplomado al piso por lo que tras intentarlo por todos los medios, acertadamente, optó por abreviar.
Ante el quinto toro logró pasajes de gran lucimiento a pesar de la poca fuerza y lo deslucido que resultó «Lagunero», número 12, con 470 kilos. Hay que destacar que Diego Silveti siempre toreó con la figura erguida y eslabonó estupendos naturales. Tras una estocada que caló al animal, terminó su labor, entre el reconocimiento del público que valoró su esfuerzo
Santiago Cuautlalpan, Edo. de Méx. Plaza «Cinco Villas». Corrida de toros. Lleno en tarde soleada y calurosa. Toros de Boquilla del Carmen, bien presentados, de juego variado, entre los que destacó el 3o. que recibió arrastre lento al tercero. Pesos: 490, 470, 465, 470, 470 y 485. Emilio de Justo (negro y catafalco): Ovación y palmas. Diego Silveti (obispo y oro): Palmas y palmas tras aviso. Diego San Román (grana y oro): Dos orejas y vuelta. Incidencias: A media corrida, se paseó la urna con las cenizas del banderillero Juan Ramón Saldaña, fallecido recientemente. Además, saludaron una ovación Christian Sánchez, Yael Sánchez y Gerardo Angelino. Al final, Diego San Román y su cuadrilla salieron del ruedo en calesa como se estila en esta plaza.
Fotos: cortesía Mirando el Arte / Oscar Mir




