Marysol Fragoso Sosa

Emotivo doctorado de Alejandro Adame

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Tuvo verificativo el doctorado de Alejandro Adame, en un hecho difícil de igualar en la tauromaquia actual ya que lo obtuvo de manos de su hermano Joselito, que como el veterano del cartel ofició como maestro para llevarse tres apéndices, mientras Luis David, cosechó uno; en tanto, el toricantano se llevó dos apéndices del último toro. 

Lo emotivo del hecho llevó a los aficionados a tomarse la licencia de sacar en hombros a la terna a pesar que los cánones dictan que sólo el mayor y el menor de esos toreros debieron haberlo conseguido, tras la lidia de un encierro de Begoña, en la plaza La Luz, de León, Guanajuato.

Previo al paseíllo se brindó un espectáculo de flamenco y después de este se realizó la procesión de la imagen de la Virgen de Guadalupe, que fue paseada por los toreros en el ruedo, en el tradicional homenaje anual a la imagen religiosa.

Alejandro Adame se convirtió en matador con el toro llamado “Guadalupano”, número 451,con 483 kilos de peso, de la ganadería Begoña, que brindó a sus padres y ante el cual desbordó entrega al torearlo por ambos pitones y con el que perdió por lo menos una oreja, tras haberlo pinchado al intentar matar recibiendo, luego se lanzó sobre el morillo, pero volvió a fallar y concretó al estocada hasta el tercer viaje.

Su faena grande llegó con el último astado de la tarde, mismo que lo prendió aparatosamente. Se repuso el torero para tirar de la garra y crear una faena intensa que remató de espadazo certero.

El balance final fue: Plaza La Luz, de León, Guanajuato. Casi lleno. Toros de Begoña, entre los que destacaron primero y cuarto. Joselito Adame: oreja y dos orejas; Luis David Adame: saludos en el tercio y oreja; y, Alejandro Adame: saludos en el tercio y dos orejas. Se doctoró con el toro llamado “Guadalupano”, número 451,con 483 kilos de peso, de la ganadería Begoña.

Cabe recordar que los hermanos Ricardo, Luis Fernando y Martín Sánchez,  por ciento también originarios de Aguascalientes, vivieron una etapa similar en Tampico, Tamaulipas, aquel lejano 6 de diciembre de 1987, en la lidia de un encierro de Peñuelas, cuando Martín recibió del doctorado de manos de Ricardo, ante el testimonio de Luis Fernando.

PIE PRINCIPAL:

Una imagen inolvidable: los matadores Adame, en la plaza La Luz, de León, Guanajuato. / FOTOS: CORTESÍA EMILIO MÉNDEZ.

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